viernes, 8 de agosto de 2008

LOS PELIGROS DEL AZUCAR



Ningún otro producto ha jugado un papel tan importante en el deterioro de los hábitos alimenticios y de la salud como el azúcar, seguido por las harinas refinadas.

 

En la historia de la humanidad nunca estuvo disponible el volumen de azúcar que actualmente ofrece el mercado y consume la población. Durante milenios, el único azúcar concentrado al que tuvo acceso la población fue la miel. Sin embargo, los estudios muestran que su consumo no representó más de 3% del total de calorías consumidas.

 

No fue hasta 500 años después de Cristo que la población de India comenzó a extraer el jugo de la caña de azúcar para hervirlo y obtener cristales. El proceso fue durante siglos muy costoso y poco accesible. La historia cambió en 1492, cuando Cristóbal Colón sembró la caña de azúcar en el Caribe y estas plantaciones (más que las de algodón) impulsaron el comercio de esclavos. A partir de entonces, los  precios del azúcar comenzaron a  bajar  hasta ser accesibles a la mayor parte de la población.

 

Qué aporta el azúcar

Los alimentos se clasifican en tres tipos básicos de macronutrientes: carbohidratos, grasas y proteínas. Cada uno cumple una importante función para el cuerpo:

 

Carbohidratos

Proteínas

Grasas

Fuente de energía

Fuente de energía

Fuente de energía

 

Desarrollo de piel y huesos

Protección de órganos

 

Transporte de moléculas

Transporte de nutrientes

 

Presión sanguínea

Temperatura del cuerpo

 

Balance del ph

Síntesis hormonal

 

Así, la única función de los carbohidratos es proveer energía al cuerpo. Sin embargo, la proteína y la grasa también proveen energía.

 

Los carbohidratos son clasificados en simples y complejos. Con la excepción de la miel, los carbohidratos encontrados en la naturaleza son carbohidratos complejos o la combinación de carbohidratos simples y complejos. Pero cuando los alimentos naturales son procesados, los carbohidratos complejos son comúnmente removidos. Por ejemplo, una manzana contiene los dos tipos, pero cuando es convertida en jugo su fibra es removida y el líquido contiene solamente carbohidratos simples. El problema con estos carbohidratos simples es que son rápidamente absorbidos por el sistema sanguíneo, lo cual provoca picos muy altos de concentración de azúcar en la sangre que pueden contribuir a la obesidad, problemas del corazón, cáncer y diabetes.

 

Azúcar: hábito o adicción

La ciencia oficial no reconoce aún la capacidad adictiva del azúcar, a pesar de que la mayoría de las personas la experimentamos. Diversos estudios antropológicos señalan que la población, luego de padecer hambre, prefiere alimentos dulces. Esta tendencia se ha exacerbado en la vida moderna, con la búsqueda de una satisfacción inmediata mediante alimentos o bebidas que contienen azúcar.

 

Otro indicador natural es que las frutas y los vegetales que pueden ser peligrosos no presentan un sabor dulce, en tanto los que son dulces no representan un riesgo.

 

El problema ha surgido cuando los alimentos altamente dulces están en todas partes y al alcance de la mano y, lo que es peor, el azúcar ha sido añadido a la mayor parte de los alimentos que se consumen. Se han realizado estudios que indican que el azúcar incrementa los opiáceos en el cerebro, lo cual provoca placer como lo hacen en mayor medida algunas drogas. Este incremento de opiáceos es la causa principal de la fisiología que provoca nuestra adicción al azúcar y por la cual el consumo de azúcar aumenta año con año.

 

A este factor se suma el impacto de la publicidad que promueve el consumo de productos con altas concentraciones de azúcar, promoción que inicia desde las edades más tempranas definiendo hábitos que durarán toda la vida; en especial, la dependencia del azúcar. Este fenómeno es muy claro en el público infantil, al cual se le somete a una intensa promoción de consumo de bebidas y alimentos altamente azucarados.

 

Impactos en la salud

El azúcar aumenta la segregación de insulina y contribuye a la obesidad y la diabetes. Si uno toma un refresco con un contenido de 6 a 8 cucharadas de azúcar, el azúcar llega al estómago y de ahí pasa a los intestinos, donde es absorbido inmediatamente por la sangre ya que no es parte de alguna fibra que inhiba o retarde el proceso de absorción. Si ese azúcar pasara al sistema circulatorio, sin previo metabolismo, nos enfrentaríamos a un coma por hipoglucemia y moriríamos. El páncreas nos salva de ello, segregando grandes cantidades de insulina para procesar la azúcar. Pero cuando este acto se repite de manera constante -como ocurre con el tipo de dieta actual-, con frecuencia los niveles de insulina se elevan significativa y bruscamente. Este proceso tenderá a afectar nuestro organismo a largo plazo, pues se desarrollarán enfermedades crónicas del corazón, diabetes y cáncer.

 

El azúcar causa la pérdida de importantes minerales.

Diversos estudios han demostrado que el azúcar disminuye la presencia de minerales en el cuerpo, como el calcio, que es expulsado del organismo. En este caso, el organismo toma el calcio de los huesos, contribuyendo a ocasionar la osteoporosis. Se considera que el delicado balance de minerales en el organismo se puede ver afectado por la ingesta de unas cuantas cucharadas de azúcar. Pero su consumo habitual puede provocar que el organismo pierda la habilidad de restaurar el balance delicado de minerales y se torne vulnerable a diversas enfermedades.

 

El azúcar distorsiona las hormonas. El sistema endocrino está compuesto por un gran número de glándulas interconectadas que segregan hormonas que sirven como mensajeras de las funciones corporales. Al ingerir azúcar, algunas de las glándulas se fuerzan a trabajar de más para compensar los efectos del azúcar en el cuerpo. Por ejemplo, la glándula adrenal, ubicada en la parte superior de los riñones, se sobre estimula al consumir azúcar. Esto puede afectar las adrenales que juegan un papel importante en regular el sodio y el potasio, la presión sanguínea, el metabolismo de la glucosa, la adrenalina y la secreción de esteroides sexuales.

 

El azúcar puede propiciar alergias a los alimentos. Los alimentos requieren ser descompuestos por las enzimas para ser asimilados por las células. Las enzimas trabajan de manera óptima cuando el cuerpo tiene un balance apropiado de minerales. Al consumir azúcar disminuyen las reservas de minerales y esto puede debilitar el sistema de enzimas con lo que algunas partículas de alimentos podrían entrar a la corriente sanguínea. Si esto ocurre, el sistema inmunológico puede confundir dichas partículas con invasores, provocando que el organismo lance un ataque de defensa cada vez que se consume ese alimento.

 

El azúcar paraliza el sistema inmunológico. Los fagocitos son un tipo de glóbulos blancos que engullen bacterias y virus invasores y, como parte integral del sistema inmunológico, juegan un papel importante en prevenir y controlar infecciones. Estudios recientes muestran que el número de organismos digeridos por los fagocitos disminuye dramáticamente durante más de seis horas después de ingerir azúcar.

 

El consumo de azúcar lleva a enfermedades crónicas. Altas concentraciones de azúcar en el sistema circulatorio causan daños permanentes a las estructuras moleculares de las proteínas. Una vez dañadas, las proteínas pueden provocar enfermedades crónicas degenerativas.

 

El azúcar incrementa el riesgo de cáncer. El cáncer se ha convertido en una epidemia y es una de las principales causas de muerte. Sus causas son múltiples y se ha señalado que el azúcar puede ser una causa importante. Diversos especialistas han señalado que el azúcar puede inducir el cáncer a través del siguiente mecanismo: las células del organismo segregan productos de desecho llamados radicales libres. El cuerpo, a través de las enzimas, neutraliza los efectos negativos de los radicales libres. Estas enzimas protectoras requieren un balance adecuado de minerales para ser efectivas y cuando el azúcar reduce los minerales del cuerpo, las enzimas no son tan efectivas en sus funciones de protección. Se incrementa entonces la presencia de radicales libres que pueden causar una reducción en la disponibilidad de oxígeno para las células, esto a su vez puede llevar a mutaciones celulares cancerígenas.

 

Sustitutos del azúcar: nuevos riesgos

Los daños causados por el azúcar han llevado al desarrollo de alternativas que tienen el poder de endulzar, con o sin calorías. Todos estos productos promovidos por la industria procesadora de alimentos no son una solución al azúcar, pues mantienen y promueven el gusto por alimentos y bebidas dulces, al tiempo que representan diversos riesgos para la salud. En realidad, los sustitutos del azúcar pueden ser aún más peligrosos que el azúcar misma.

 

Sugerimos revisar las recomendaciones sobre bebidas que ha realizado la Secretaría de Salud como una excelente guía para la familia, la escuela y a nivel personal.

 

 

La mayor parte de esta información proviene de: Sweet Deception, de los doctores Joseph Marcola y Kendra Degen Pearsall (Nelson Books, 2006). Algunas referencias de: In Defense of Food, de Michael Pollan (The Penguin Press, 2008).





Denuncian ciudadanos a Kelloggs por publicidad engaños y por promover hábitos de consumo malsanos


Por difundir publicidad engañosa y promover hábitos de consumo inadecuados para los niños, la organización El Poder del Consumidor presentó una denuncia ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en contra de la transnacional Kellogg Company México, por violar la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC), la Ley General de Salud (LGS) y la Ley Federal de Radio y Televisión (LFRT), entregando copia de esta denuncia a la Secretaría de Salud y la Secretaría de Gobernación.


La denuncia se presentó en contra del anuncio televisivo sobre el cereal procesado Zucaritas de la empresa Kellogs, el cual se basa en una animación de su personaje, el Tigre Toño, que participa en una escena de niños jugando un tipo de hockey sobre hielo y baloncesto. La voz en off dice: “un verdadero tigre se hace entrenando duro y desayunando Zucaritas que te llenan de energía para ganar”. En la escena clímax, uno de los niños da un salto irreal hasta alcanzar una canasta de baloncesto, e incluso cuelga de ella. La voz continúa: “son riquísimas, harán un tigre de ti. Tu también demuéstralo”. Cabe señalar que la leyenda “harán un tigre de ti” también está presente en los empaques del producto.

Los elementos que destacan de este mensaje son:

  1. el dibujo animado busca transferir al producto la emoción que genera en el niño el personaje,

  2. el texto que asegura que comiendo Zucaritas un niño se puede convertir en un tigre,

  3. el consumo del producto se vincula al triunfo, a “ganar”,

  4. se asocial al producto con el personaje y al niño con el personaje, pues al consumirlas será un tigre como Toño,

  5. la imagen del niño saltando hasta la canasta asegura que el niño desarrollará habilidades extraordinarias si consume el producto.

Zucaritas de Kellogg´s es un cereal procesado de harina de maíz que contiene, como se informa en el empaque del producto, 12 gramos de sacarosa y otros azúcares en cada porción de 30 gramos. Es decir, 40 por ciento de este cereal son azúcares.

Cabe señalar que otros cereales de Kellogg's dirigidos a niños contienen aún mayores cantidades de azúcares: Choco Krispis, Froot Loops y Chocos contienen 46 por ciento en tanto que Choco Zucaritas con Malvavisco contiene 45 por ciento de azúcares. Los cereales procesados por la transnacional Nestlé dirigidos al mercado infantil (Nesquik, Trix, Lucky Charms y Cookie Crsp) no difieren mucho en el contenido de los de Kellogg's.

Esta denuncia fue presentada en un contexto en el que México es el segundo país con problemas de sobrepeso y obesidad después de Estados Unidos entre los países de la OCDE; la Secretaría de Salud ha reconocido que la obesidad ha alcanzado calidad de epidemia en México y es uno de los principales problemas de salud; la obesidad en niños de entre 5 y 11 años se incrementó en 40 por ciento en los pasados siete años.

Una de las causas de este alarmante incremento en la obesidad infantil es que los niños están expuestos a publicidad engañosa que promueve el consumo de alimentos con altos contenidos de azúcares, sal y grasa. La propia Organización Mundial de la Salud ha advertido que la publicidad de estos alimentos “no debería explotar la inexperiencia y credulidad de los niños”. En México, sin embargo, empresas como Kellogg sacan provecho de esta credulidad y están fomentando hábitos de consumo no adecuados”, señaló Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.

El Poder del Consumidor fue claro al declarar que como lo reconoce el estudio “The Extent, Nature and Effect of Food Promotion” encargado por la Organización Mundial de la Salud (2006), el mayor alcance de la publicidad dirigida a los niños es a través de la televisión y lo que más se publicita en los horarios infantiles son cereales previamente azucarados, bebidas endulzadas, dulces y tetempies. La asociación civil subrayó las características muy particulares de los cereales previamente azucarados: buscan crear hábitos (no se promueven para un consumo esporádico); son productos dirigidos de manera especial a los niños y tienden a sustituir en el desayuno la posibilidad del consumo de alimentos más saludables.

Las leyes que infringe Kellogg con su anuncio sobre
Zucaritas son:

  1. LFPC, artículo 32, que prohíbe la publicidad que “induce a error o confusión por la forma inexacta, falsa, exagerada, parcial, artificiosa o tendenciosa en que se presenta”.

  2. Reglamento de la LGS en materia de publicidad, artículo 22, que establece: “La publicidad de alimentos, suplementos alimenticios y bebidas no alcohólica no deberá: V. Expresar o sugerir, a través de personajes reales o ficticios, que la ingestión de estos productos proporciona a las personas características o habilidades extraordinarias”.

  3. LGS, artículo 307, establece que: “La publicidad no deberá inducir a hábitos de alimentación nocivos ni atribuir a los alimentos un valor superior. o distinto al que tengan en realidad”.

  4. LFRT, artículo 67, que establece: “No se hará publicidad a centros de vicio ni se transmitirá propaganda o anuncios de productos industriales, comerciales o de actividades que engañen al público o le causen algún perjuicio por la exageración o falsedad en la indicación de sus usos, aplicaciones o propiedades”.

  5. LFRT, artículo 67, también establece que: “En la programación dirigida a la población infantil no deberá hacer publicidad que incite a la violencia o aquella relativa a productos alimenticios que distorsionen los hábitos de la buena nutrición.

Las leyes son claras y contundentes sobre el punto y el anuncio de Kellogg las infringe flagrantemente. Nuestros niños están siendo expuestos a anuncios que engañan, exageran y distorsionan los hábitos de una buena nutrición”, señaló el director de El poder del Consumidor.

Como dato de contexto, cabe resaltar que en el nuevo etiquetado propuesto por la Food Standards Agency del Reino Unido se califica como alto contenido de azúcar y con la luz roja de precaución a los productos alimenticios que contienen 15 por ciento de su peso en azúcar. Los cereales comercializados para niños por la empresa Kellogg tienen hasta el doble y el triple de esta cantidad.

La denuncia ciudadana contra la empresa Kellogg es parte de la campaña de El Poder del Consumidor A.C. por una alimentación sana. Esta campaña busca contribuir a cambiar el ambiente obesigénico que es causa de la epidemia de la obesidad que vive la población mexicana. “No es suficiente con regular la publicidad para combatir la epidemia de obesidad, las causa de este problema son múltiples, sin embargo, no hacerlo volverá imposible combatir este flagelo”, declaró Alejandro Calvillo.

Denuncian ciudadanos a Kelloggs por publicidad engaños y por promover hábitos de consumo malsanos


Por difundir publicidad engañosa y promover hábitos de consumo inadecuados para los niños, la organización El Poder del Consumidor presentó una denuncia ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en contra de la transnacional Kellogg Company México, por violar la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC), la Ley General de Salud (LGS) y la Ley Federal de Radio y Televisión (LFRT), entregando copia de esta denuncia a la Secretaría de Salud y la Secretaría de Gobernación.


La denuncia se presentó en contra del anuncio televisivo sobre el cereal procesado Zucaritas de la empresa Kellogs, el cual se basa en una animación de su personaje, el Tigre Toño, que participa en una escena de niños jugando un tipo de hockey sobre hielo y baloncesto. La voz en off dice: “un verdadero tigre se hace entrenando duro y desayunando Zucaritas que te llenan de energía para ganar”. En la escena clímax, uno de los niños da un salto irreal hasta alcanzar una canasta de baloncesto, e incluso cuelga de ella. La voz continúa: “son riquísimas, harán un tigre de ti. Tu también demuéstralo”. Cabe señalar que la leyenda “harán un tigre de ti” también está presente en los empaques del producto.

Los elementos que destacan de este mensaje son:

  1. el dibujo animado busca transferir al producto la emoción que genera en el niño el personaje,

  2. el texto que asegura que comiendo Zucaritas un niño se puede convertir en un tigre,

  3. el consumo del producto se vincula al triunfo, a “ganar”,

  4. se asocial al producto con el personaje y al niño con el personaje, pues al consumirlas será un tigre como Toño,

  5. la imagen del niño saltando hasta la canasta asegura que el niño desarrollará habilidades extraordinarias si consume el producto.

Zucaritas de Kellogg´s es un cereal procesado de harina de maíz que contiene, como se informa en el empaque del producto, 12 gramos de sacarosa y otros azúcares en cada porción de 30 gramos. Es decir, 40 por ciento de este cereal son azúcares.

Cabe señalar que otros cereales de Kellogg's dirigidos a niños contienen aún mayores cantidades de azúcares: Choco Krispis, Froot Loops y Chocos contienen 46 por ciento en tanto que Choco Zucaritas con Malvavisco contiene 45 por ciento de azúcares. Los cereales procesados por la transnacional Nestlé dirigidos al mercado infantil (Nesquik, Trix, Lucky Charms y Cookie Crsp) no difieren mucho en el contenido de los de Kellogg's.

Esta denuncia fue presentada en un contexto en el que México es el segundo país con problemas de sobrepeso y obesidad después de Estados Unidos entre los países de la OCDE; la Secretaría de Salud ha reconocido que la obesidad ha alcanzado calidad de epidemia en México y es uno de los principales problemas de salud; la obesidad en niños de entre 5 y 11 años se incrementó en 40 por ciento en los pasados siete años.

Una de las causas de este alarmante incremento en la obesidad infantil es que los niños están expuestos a publicidad engañosa que promueve el consumo de alimentos con altos contenidos de azúcares, sal y grasa. La propia Organización Mundial de la Salud ha advertido que la publicidad de estos alimentos “no debería explotar la inexperiencia y credulidad de los niños”. En México, sin embargo, empresas como Kellogg sacan provecho de esta credulidad y están fomentando hábitos de consumo no adecuados”, señaló Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.

El Poder del Consumidor fue claro al declarar que como lo reconoce el estudio “The Extent, Nature and Effect of Food Promotion” encargado por la Organización Mundial de la Salud (2006), el mayor alcance de la publicidad dirigida a los niños es a través de la televisión y lo que más se publicita en los horarios infantiles son cereales previamente azucarados, bebidas endulzadas, dulces y tetempies. La asociación civil subrayó las características muy particulares de los cereales previamente azucarados: buscan crear hábitos (no se promueven para un consumo esporádico); son productos dirigidos de manera especial a los niños y tienden a sustituir en el desayuno la posibilidad del consumo de alimentos más saludables.

Las leyes que infringe Kellogg con su anuncio sobre
Zucaritas son:

  1. LFPC, artículo 32, que prohíbe la publicidad que “induce a error o confusión por la forma inexacta, falsa, exagerada, parcial, artificiosa o tendenciosa en que se presenta”.

  2. Reglamento de la LGS en materia de publicidad, artículo 22, que establece: “La publicidad de alimentos, suplementos alimenticios y bebidas no alcohólica no deberá: V. Expresar o sugerir, a través de personajes reales o ficticios, que la ingestión de estos productos proporciona a las personas características o habilidades extraordinarias”.

  3. LGS, artículo 307, establece que: “La publicidad no deberá inducir a hábitos de alimentación nocivos ni atribuir a los alimentos un valor superior. o distinto al que tengan en realidad”.

  4. LFRT, artículo 67, que establece: “No se hará publicidad a centros de vicio ni se transmitirá propaganda o anuncios de productos industriales, comerciales o de actividades que engañen al público o le causen algún perjuicio por la exageración o falsedad en la indicación de sus usos, aplicaciones o propiedades”.

  5. LFRT, artículo 67, también establece que: “En la programación dirigida a la población infantil no deberá hacer publicidad que incite a la violencia o aquella relativa a productos alimenticios que distorsionen los hábitos de la buena nutrición.

Las leyes son claras y contundentes sobre el punto y el anuncio de Kellogg las infringe flagrantemente. Nuestros niños están siendo expuestos a anuncios que engañan, exageran y distorsionan los hábitos de una buena nutrición”, señaló el director de El poder del Consumidor.

Como dato de contexto, cabe resaltar que en el nuevo etiquetado propuesto por la Food Standards Agency del Reino Unido se califica como alto contenido de azúcar y con la luz roja de precaución a los productos alimenticios que contienen 15 por ciento de su peso en azúcar. Los cereales comercializados para niños por la empresa Kellogg tienen hasta el doble y el triple de esta cantidad.

La denuncia ciudadana contra la empresa Kellogg es parte de la campaña de El Poder del Consumidor A.C. por una alimentación sana. Esta campaña busca contribuir a cambiar el ambiente obesigénico que es causa de la epidemia de la obesidad que vive la población mexicana. “No es suficiente con regular la publicidad para combatir la epidemia de obesidad, las causa de este problema son múltiples, sin embargo, no hacerlo volverá imposible combatir este flagelo”, declaró Alejandro Calvillo.

Boletín 006 / 17 de julio de 2007

Kellogg´s retira publicidad denunciada por ong y ciudadanos


La publicidad trasmitida en televisión del producto “Zucaritas” de la empresa Kellogg´s, que fue denunciada el pasado 4 de junio ante la Procuraduría Federal del Consumidor, salió del aire en la primera semana de julio.


El anuncio de Zucaritas fue denunciado por El Poder del Consumidor (EPC) y un grupo de ciudadanos ante la Profeco, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Gobernación por tratarse de publicidad engañosa y por afectar los bueno hábitos alimenticios. De acuerdo a EPC, la publicidad de Kellogg´s es la más agresiva de productos alimenticios dirigida a niños en televisión.


Kellogg´s recurre a uno de los elementos que han dejado de utilizar otras empresas: sugerir que el consumo del producto permite desarrollar habilidades físicas increíbles, aprovechándose de la credulidad de los niños. Además, utiliza otros recursos comunes de engaño como son el uso de frases como “Zucaritas te da la energía para ganar” o el propio lema de la empresa: “Kellogg´s vive para nutrirte”, que genera una profunda confusión nutricional, así como el uso de un personaje animado, el Tigre Toño, y la publicidad de regalos relacionados a la película de éxito del momento como gancho para la compra del producto.


En México, las estrategias de las empresas procesadoras de alimentos, así como de las agencias de publicidad para anunciar sus productos dirigidos a los niños, carecen de toda ética, actúan a sabiendas de la manipulación y daño que le están haciendo a los niños y están utilizando todo tipo de herramientas de engaño, ya que no existe regulación o la existente no se aplica” señaló Alejandro Calvillo, director de EPC.


La Organización Mundial de la Salud reconoce que la publicidad dirigida a niños es uno de los elementos centrales en la configuración del ambiente obesigénico que viven los niños y que es responsable de la epidemia de obesidad que sufren. En el caso de México, en los últimos 7 años, el sobrepeso y la obesidad % en niños de 5 a 11 años de edad aumentó 40.


El Poder del Consumidor dio a conocer recientemente que, de acuerdo a la información disponible, México es el país con mayor cantidad de anuncios publicitarios por hora en televisión durante el horario infantil (39) y con mayor cantidad de anuncios de comida chatarra (17). Además, señaló que se ha encontrado una relación directa entre mayor cantidad de anuncios de comida chatarra y el aumento en el porcentaje de sobrepeso en niños.


México es el segundo país con mayor índice de sobrepeso y obesidad en el mundo y nada se está haciendo para impedir esta epidemia. Nuestro país es el paraíso para las empresas productoras de comida chatarra, no se legisla sobre la publicidad dirigida a niños, sobre lo que se vende en las escuelas, sobre el etiquetado de los productos, sobre la publicidad en las calles, no existen campañas nacionales efectivas de orientación nutricional, no hay acceso a agua potable. El resultado está ahí, el deterioro de los hábitos alimenticios y la diabetes como principal causa de muerte, como principal causa de amputación de miembros y ceguera y presentándose cada vez más a edades más tempranas”, señaló Alejandro Calvillo.


Un estudio realizado en siete países de la Unión Europea, Estados Unidos y Australia (Lobstein and Dibb, Obesity Reviews, 6-2005) reveló que la exposición a la mayor cantidad de anuncios de comida chatarra es causa de mayor índice de obesidad en los niños. Entre los países analizados, el mayor índice de sobrepeso correspondió a Australia, que tiene un promedio de 12 anuncios de comida “chatarra” por hora. En México se transmiten 17 por hora, cerca de 50% más.


Aunque Kellogg´s retiró el anuncio televisivo que denunciamos, está trasmitiendo otros igualmente agresivos o aún más agresivos, como los de Choco Krispis. Y la mayor parte de las empresas de comida chatarra están publicitando sus productos a través de regalos, ya no anuncian el producto sino el regalo, ¿puede haber mayor engaño y manipulación publicitaria de los niños? La autoridad requiere actuar por oficio contra la publicidad engañosa dirigida a niños y contra aquella que está afectando los buenos hábitos de alimentación. Esta es una de las causas del sobrepeso y la obesidad en niños y que se relaciona con los altos índices de obesidad en los niños en México, uno de los mayores en el mundo”, añadió el director de El Poder del Consumidor.


El Poder del Consumidor se refirió a algunas de las evidencias científicas sobre la magnitud del engaño en la publicidad dirigida a niños. Investigaciones con niños de 5 y 6 grado mostraron que más de la mitad creyeron en cada comercial que vieron durante el estudio. Los niños tienen dificultad para distinguir entre un anuncio y un programa y antes de los ocho años no entienden que la intención de los comerciales es vender productos” (1). Otro estudio en niños de 6 a 8 años demostró que 70% creía que la comida rápida es más sana que la comida en casa (2).


En relación al impacto del uso de personajes y dibujos animados para la manipulación publicitaria de los niños, un estudio en niños de 9 a 11 años

encontró que el 94% reconocía al Tigre Toño y a Ronald McDonald y que preferían seguir sus recomendaciones sobre qué comer que la de sus propios padres (3).


Algunos publicistas han confesado las estrategias de manipulación a los niños. Jerry Van Gelder de la empresa Arnold Worldwide, que trabajó en la cuenta de Mc Donald´s declaró “Nosotros nos dirigimos a los niños directamente a través de juguetes” considerando a las madres como un obstáculo a los objetivos de venta (4).


El Poder del Consumidor comentó que de acuerdo al marco legalmente existente los denunciantes, al momento de presentar sus denuncias y hacerla del conocimiento de la Procuraduría Federal del Consumidor, transmiten el interés jurídico hacia la Procuraduría Federal del Consumidor, por lo que, como lo explica la Profeco “no son parte en el procedimiento instaurado en contra de la proveedora-anunciante Kellogg Company México, con fundamento en el artículo 278, interpretado a contrario sensu, del Código Federal de Procedimientos Civiles, aplicado supletoriamente a la Ley Federal de Protección al Consumidor, al no ser partes en el procedimiento, en lo subsiguiente, no se proporcionará dato alguno relacionado con el estado que guardan los autos”.


Para finalizar, el director de El Poder del Consumidor señaló “éste es el principio, seguiremos trabajando contra la publicidad de alimentos que está engañando y afectando la salud de los niños mexicanos, exigiendo al Congreso aprobar leyes, reglamentos y normas que los protejan y demandando a los funcionarios aplicar la legislación existente. Estamos trabajando contra una epidemia que tiene que ver con hábitos de consumo, con ambientes que promueven el sobrepeso y la obesidad, contra lo que está considerada la peor amenaza de salud pública en México.


Notas:

1. Fulmer M. Food firms hope you can never have enough of a sweeter thing. Los Angeles Times.

April 28,2002.

2. Bray GA, Diabosety: A global problem. International Journal of Obesity, 2002;26.

3. Dibb S. Advertising Witnesses (statement of advertising researcher witness for defense) Nov.

1994. www,mcspotlight.org/people/witnesses/advertising/dibb_sue.html. Dibb, S. Children:

Advertise´s Dream, Nutrition Nightmare, The case for more responsibility in Food Advertising.

National Food Alliance (1993).

4. Juliet B. Schor. Born to Buy.Scribner. New York. 2005.


Para mayor información, comunicarse a los teléfonos 5338 4587 o 04455 2315 4210 o visitar la página www.elpoderdelconsumidor.org





Boletín 033/ 18 de mayo de 2008

Televisa: de promover la epidemia de obesidad a lucrar con ella, negocio redondo.

Inicia hoy trasmisión del reality show “¿Cuánto quieres perder?”

Con casi el 70% de la audiencia de tv abierta captada, con más del 98% de las niñas y niños mirando televisión por más de tres horas diarias*, con una exposición anual de los infantes a más de 17,500 anuncios de comida chatarra y ninguno de orientación nutricional, Televisa se ha convertido en uno de los principales factores determinantes de la epidemia de obesidad que sufren los mexicanos, la segunda a escala global.


Televisa es corresponsable de la conformación del ambiente obesogénico que ha provocado la epidemia de obesidad que sufre la población mexicana, considerado el mayor problema de salud pública que enfrenta el país. Televisa está pasando de contribuir al desarrollo de esta epidemia a lucrar con ella. Sin duda, un negocio redondo: contribuye a producir obesos y después los confina para realizar su reality show “¿Cuánto quieres perder?”, señaló Alejandro calvillo, director de El Poder del Consumidor.


El impacto negativo de la publicidad dirigida a niñas y niños de alimentos y bebidas con altos contenidos de azúcar, grasas y sal sobre sus hábitos alimentarios y su contribución a la epidemia de sobrepeso y obesidad ha quedado demostrada a través de diversos informes de la Organización Mundial de la Salud y del Instituto de Medicina de los Estados Unidos, entre otras instituciones.


Con toda certeza puede afirmarse que Televisa ha contribuido, de manera significativa, a deformar los hábitos alimentarios de generaciones de niñas y niños provocando que actualmente 7 de cada 10 adultos, uno de cada tres adolescentes y uno de cada cuatro niños sufra sobrepeso u obesidad en México.


El poder casi monopólico de Televisa en la tv comercial en México, centra en esta empresa la responsabilidad del impacto de la publicidad dirigida a niñas y niños de comida chatarra en televisión. En un país con 97.9% de los hogares con televisión y donde solamente el 25% tiene televisión de paga, la tv comercial es predominante y su publicidad determinante.


El Poder del Consumidor declaró “El reality show será un éxito económico para la empresa ya que cuenta con una audiencia en la que el 70% de los adultos sufre de sobrepeso u obesidad y, del lado de los anunciantes, cuenta con una larga lista de empresas que querrán limpiar su imagen de corresponsables en la generación de esta epidemia. Por lo pronto, ya se anunció la participación de Pepsico que es una de las empresas más poderosas en la producción y comercialización de comida chatarra en el país, llegando a los rincones más alejados del territorio nacional, donde los índices de desnutrición en la infancia son altos, pero no el consumo de Pepsi , Sabritas, Sonrics y demás productos de esta empresa”.


Televisa posee el 56% (257) de las concesiones de canales de tv abierta en el país, mientras tv Azteca cuenta con el 39% (189), quedando solamente un 5% en otras manos. El 70% de la audiencia nacional en tv abierta es captada por Televisa. De la misma manera, 71.2% del gasto publicitario en tv abierta es captado también por esta empresa. En conclusión, la mayor cantidad de publicidad de comida chatarra dirigida a niñas y niños se ha venido haciendo a través de esta empresa.


En este escenario, 19% del tiempo total de la tv mexicana es dirigido a público infantil. Solo los rubros de ficción (31%) y de información (24%) superan al del público infantil. En cada hora de programación infantil en Televisa se trasmiten más de 15 anuncios de comida chatarra, el mayor índice en el mundo. En México, el 99% de los niños miran televisión entre sábado y domingo, 97% de lunes a viernes y sábado, 96% los domingos. Se estima que los mexicanos pasamos un promedio de 216 minutos al día frente al televisor, más de 3 horas y media. Entre los preescolares el promedio llega a superar las 4 horas al día, pudiendo llegar a una exposición a más de 24,800 anuncios de comida chatarra al año y ninguno de orientación nutricional, en una edad en que se establecen hábitos alimenticios de por vida.


La evidencia científica de que este tipo de publicidad afecta la dieta de las niñas y los niños es abundante. La Organización Mundial de la Salud ha reconocido que la publicidad dirigida a niños se aprovecha de su “inexperiencia y credulidad”(Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud). El Reporte del Foro y Encuentro Técnico de la Organización Mundial de la Salud titulado “La comercialización de alimentos y bebidas para niños”, que reunió a expertos de todo el mundo, llamó a regular este tipo de publicidad señalando que: “Existe suficiente evidencia sobre el hecho de que la exposición a promoción comercial de alimentos y bebidas con altos contenidos energéticos, afectan negativamente la dieta de los niños”. Los expertos pidieron “proteger a los niños de este tipo de publicidad”.


El pasado 6 de mayo, El Poder del Consumidor, A.C. dirigió una carta al presidente de Televisa, Lic. Emilio Azcarraga Jean, solicitándole el retiro de la publicidad dirigida a niños, en el marco del lanzamiento del nuevo reality show de la empresa en el que 14 personas con problemas de sobrepeso y obesidad concursarán a bajar la mayor cantidad de peso en un periodo de 13 semanas. El Lic. Azcarraga no ha dado respuesta a la solicitud en que se hizo un llamado a la responsabilidad social de la empresa frente al mayor problema de salud pública que enfrenta el país.


Por otro lado, estamos profundamente preocupados por las confusión que este reality show provocará a través de los programas que se propondrán a los participantes para reducir de peso, en condiciones totalmente diferentes a las de los espectadores (confinados en un spa de lujo, con asesoría médica permanente y sin más atención que el concurso). De manera especial, nos preocupa la publicidad que será difundida durante la trasmisión del reality show y que seguramente será de productos, en el caso de alimentos y bebidas, que no son recomendables en términos nutricionales. Sin duda, el reality contribuirá a aumentar la desorientación que existe en la población provocada por la publicidad y la falta de programas públicos de orientación nutricional”, subrayó el director de El poder del Consumidor, A.C.


El lanzamiento de la campaña “Elige estar bien contigo” de Televisa y que culminará el 26 de julio no es más que una mascarada de marketing social, si la empresa pretende ser responsable socialmente frente al mayor problema de salud pública que vive el país, debería retirar toda publicidad de comida chatarra en los horarios infantiles . Hay que recordar que las televisoras son concesiones públicas y deben servir al interés y bienestar de la población”, concluyó Alejandro Calvillo.


*Nota: a excepción de las mediciones de cantidad de anuncios por hora de televisión infantil, los datos expuestos sobre concesiones, audiencia, monto de la publicidad, etc. provienen de la presentación del Mtro. Gabriel Sosa Platas, “Situación actual de la radio y la televisión” presentada en el Diplomado en Industrias Culturales, Política y Comunicación”, UAM, Unidad Cuajimalpa.



Para más información, llamar al 53384587, o al 0445523154210, visitar www.elpoderdelconsumidor.org o escribir a dirección@elpoderdelconsumidor.org

El Poder del Consumidor A.C. (EPC) es una organización de la sociedad civil, independiente de partidos políticos, empresas y grupos religiosos. Su objetivo es la defensa de los derechos de los consumidores y la promoción de sus responsabilidades.. EPC es miembro de Consumers International (CI) y del Consejo Consultivo para el Consumo de la Procuraduría Federal del Consumidor. EPC ha colaborado con CI en la elaboración de la propuesta de código internacional para la publicidad dirigida a niñas y niños , en conjunto con la International Obesity Task Force y que está siendo presentada en la Asamblea Mundial de la Organización Mundial de la Salud.



Boletín 015/15 de octubre de 2007

DENUNCIAN ANTE LA CNDH A LA SECRETARIA DE SALUD Y OTRAS DEPENDENCIAS POR VIOLAR EL DERECHO A LA SALUD

El Estado mexicano ha violado, por omisión, el derecho a la salud de los mexicanos al permitir que los índices de sobrepeso y obesidad alcanzaran la dimensión de epidemia, afectando al 70% de los adultos, presentándose en uno de cada cuatro niños, y siendo una de las causas principales de que 10 millones de mexicanos sufran diabetes.

El artículo 4, párrafo tercero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece: “Toda Persona tiene derecho a la protección de la salud”. El artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos señala “1. Toda Persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar..” La denuncia se sustenta en la legislación existente en tratados internacionales signados por nuestro país y, que por lo tanto, son superiores a cualquier ley federal, general o local; en nuestra Constitución; y en diversas leyes, reglamentos y normas.

El director de El poder del Consumidor (EPC), Alejandro Calvillo, señaló: “desde hace veinte años el estado mexicano ha tenido información suficiente del aumento en el índice de sobrepeso y obesidad en la población. Los propios datos oficiales muestran que el Estado no ha actuado como garante del derecho a la salud y ha permitido que continúen las causas que originaron esta epidemia. Por lo tanto, el Estado es responsable de violar, por omisión, el derecho de los mexicanos a la salud”.

El sobrepeso y la obesidad, en su magnitud de epidemia, no son el resultado de la suma de malos hábitos individuales. Como concluye la Organización Mundial de la Salud y diversos organismos de renombre internacional, como el Instituto de Medicina de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, la epidemia de obesidad es el resultado de un entorno que la promueve y que los expertos han dado en llamar “ambiente obesigénico”.

EPC denuncia ante la CNDH cómo el Estado mexicano, y en específico, la Secretaría de Salud (SS), la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la







Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) han contribuido al fortalecimiento de este ambiente obesigénico para poner a México entre los países que presentan el mayor índice de sobrepeso y obesidad a escala mundial y convertir a éste en el mayor problema de salud pública del país.

La denuncia se enfoca en la responsabilidad del Estado, a través de diversas dependencias gubernamentales, en la conformación del ambiente obesigénico que ha desatado esta epidemia que afecta a la mayoría de los mexicanos, destacando: la falta de orientación nutricional en la población mexicana (SS);el predominio en las escuelas de comida y bebidas no recomendables en términos nutricionales - con altos contenidos de azúcares y grasas - así como la reducida actividad física que se da en los planteles escolares (SS y SEP); la omnipresente publicidad dirigida a niños de alimentos y bebidas “chatarra”, que recurre a herramientas de engaño y manipulación y que tiene efectos comprobados en el deterioro de sus hábitos alimenticios (SS y PROFECO); la carencia de un etiquetado en los productos, claro y sencillo, que oriente a los consumidores, permitiendo que predomine el engaño publicitario en los empaques (SS y PROFECO); la desaparición y ausencia de bebederos de agua potable en las escuelas y espacios públicos, sustituida por la oferta de bebidas altamente azucaradas, convirtiendo a México en el segundo consumidor de refrescos a escala mundial (SS).

EPC señaló a la CNDH la responsabilidad en que también ha incurrido el poder legislativo, por omisión y por bloquear iniciativas que han buscado modificar el ambiente obesigénico. Algunas de estas iniciativas buscaban prohibir la venta en las escuelas de alimento y bebidas que no cumplen con un estándar mínimo nutricional y prohibir la publicidad de estos productos en los horarios infantiles de televisión.

Patricia Carmona, coordinadora de comunicaciones de la Red por los Derechos de la Infancia, declaró: “Uno de los principios de la Convención sobre los Derechos de los Niños, que nuestro país ratificó, es la supervivencia y el desarrollo. Significa que el estado y el demás tejido social alrededor de la infancia debemos velar por dar los elementos para que niños y niñas tengan lo básico pero también garantizar aquello que permita su óptimo desarrollo. En ese sentido, las políticas públicas que ignoraron la problemática de la obesidad le fallaron a la infancia mexicana”.

El Poder del Consumidor A.C. (EPC) es una organización de la sociedad civil, independiente de partidos políticos, empresas y grupos religiosos. Su objetivo es la defensa de los derechos de los consumidores y la promoción de sus responsabilidades.. EPC es miembro de Consumers International y del Consejo Consultivo para el Consumo de la Procuraduría Federal del Consumidor.

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Humor organico

Detener el aumento de las enfermedades crónicas

Detener el aumento de las enfermedades crónicas
La epidemia de todos

por Víctor Hugo Durán

Se creía que las patologías crónicas eran "enfermedades de los ricos", pero ya no es así. Los países en desarrollo están padeciendo un aumento repentino de muertes y enfermedades debidas al cáncer, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y la diabetes.

La buena noticia es que casi todo esto puede evitarse.

VIDEO COMIDA CHATARRA