domingo, 5 de octubre de 2008

Una dieta equilibrada ayudaría a combatir el cambio climático

Una dieta equilibrada ayudaría a combatir el cambio climático

  1. • Dos estudios revelan quecomermenoscarne y lácteos reduciría las emisiones de CO2
  2. • España es el país donde más sube el consumo de grasas
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OCTAVI PLANELLS
BARCELONA
Comer menos y mejor para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Así lo aconseja un estudio de EEUU de la edición del pasado mes de julio de la revista Human ecology y un informe británico que la Red de Investigación sobre Alimentos y Clima presentó el martes. Ambos analizan el gasto energético del sistema alimentario de sus respectivos países y coinciden en que disminuir la ingesta de carne, lácteos y productos procesados y optar por una dieta más mediterránea ayudaría a combatir el calentamiento global.
Otro informe de julio, esta vez de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), alerta del deplorable estado en que se encuentra este tipo de dieta. Así, las recomendaciones también pueden ser válidas en España.
Josef Schmidhuber, autor del informe de la FAO, declaró que la dieta mediterránea "se encuentra en un estado moribundo" tras un declive de cuatro décadas. Schmidhuber aportó datos que revelan que los españoles han pasado de ingerir unas 2.673 kilocalorías diarias en los años 60, valor cercano a lo recomendado por las autoridades sanitarias, a las 3.405 de la década en curso. Esta cifra roza el promedio diario del Reino Unido --3.444 kilocalorías-- y se aproxima al estadounidense --3.747--. Además, la dieta española actual contiene más grasas, colesterol, sal y menos hidratos de carbono, es decir, tiende a parecerse a la de los países anglosajones. Eso sí, en la actualidad los españoles se han acostumbrado a comer más fruta y verdura.
Tara Garnett, autora del estudio británico, estima que las emisiones de dióxido de carbono atribuidas a la producción de alimentos en Reino Unido, desde los cultivos hasta el consumo, representan casi el 20% de las emisiones totales de ese país. La experta argumenta que con una serie de mejoras en los distintos eslabones de la cadena alimentaria, con especial énfasis en los patrones de consumo, la reducción de emisiones podría llegar a ser del 67%.

ENERGÍA FÓSIL
Las conclusiones a las que llega el investigador David Pimentel, responsable del trabajo estadounidense, son parecidas a las de su colega británica. El autor asegura que "la cantidad de energía fósil utilizada por el sistema alimentario de EEUU se podría reducir un 50% con cambios en la producción la agricultura y la ganadería, el procesado, el transporte y el consumo".
Los alimentos más costosos en términos de energía son las carnes y los productos lácteos. El despilfarro se agrava además con el creciente consumo de comida manufacturada, cuyo procesado, empaquetado y transporte multiplican todavía más las emisiones de dióxido de carbono. Según el estudio de Pimentel, "en EEUU los alimentos procesados constituyen entre el 82% y el 92% de las ventas de comida".
Reducir la demanda de este tipo de productos --muchos considerados comida basura-- e incrementar la proporción de alimentos básicos como el arroz, las frutas y las verduras, a ser posible de procedencia no demasiado lejana, supondría un ahorro muy significativo de energía.
España podría estar orgullosa de poseer un sistema alimentario que emite menos gases de efecto invernadero gracias a gozar de la dieta mediterránea, rica en productos básicos y frescos, y pobre en grasas, proteínas animales y productos manufacturados.
Pero la realidad no es esta. Los resultados del informe de Josef Schmidhuber muestran como el contenido calórico diario de las dietas de los estados mediterráneos de la Unión Europea (UE) ha incrementado un 30%, cuando hace 45 años, eran las más ligeras del continente.

DIETA MEDITERRÁNEA
Schmidhuber declaró que en la actualidad "tres cuartas partes de los griegos tienen sobrepeso o son obesos". Luego añadió que lo mismo sucede con la mitad de los italianos, los españoles y los portugueses. Además, España es el país europeo con el mayor aumento de la proporción de grasas en la dieta: del 25% en la década de los 60 al 40% actual. El experto de la FAO atribuyó tales cambios a la evolución de los hábitos alimenticios, causados por factores como el aumento de las rentas, el desarrollo de los supermercados, el actual ritmo de vida y el sedentarismo.
Los tres trabajos ponen en evidencia la importancia de recuperar la dieta mediterránea. Visto el panorama en España, el cuerpo lo agradecerá. Y la Tierra también.

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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
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Piden retirar comida chatarra de escuelas

Piden retirar comida chatarra de escuelas

José Antonio Román

Ampliar la imagen Botargas vegetales de organizaciones que protestaron frente a la SEP, en el Centro Histórico Botargas vegetales de organizaciones que protestaron frente a la SEP, en el Centro Histórico Foto: Ap

Con la exigencia de que los alimentos chatarra se retiren de las escuelas, como medida urgente y básica para enfrentar el deterioro de los hábitos alimentarios de los escolares, diversas organizaciones civiles encabezadas por El Poder del Consumidor se manifestaron frente a las instalaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y responsabilizaron a la titular de la dependencia, Josefina Vázquez Mota, de ser uno de los principales obstáculos para que lo anterior se lleve a cabo.

Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, dijo que diversos estudios realizados por entidades públicas concluyen que en México las escuelas se han convertido en fábricas de obesos, y destacó que una causa principal es la venta de comida chatarra, es decir, alimentos y bebidas no recomendables para niños y jóvenes.

Con botargas de personajes creados por esa organización, como sana zanahoria y sana manzana, se manifestaron frente a la sede de la SEP, en el Centro Histórico, donde criticaron "la complicidad" de las autoridades educativas del país con empresas refresqueras o de comida chatarra, a las cuales, con el argumento de "mejoras en los planteles educativos" se les permite permanecer en ellas con productos de muy mala calidad alimenticia.

El director de El Poder del Consumidor, incluso dijo que su organización ya había advertido en septiembre de 2007 que la titular de la SEP "estaba haciendo el juego" a Pepsico y Coca-Cola, y fortaleciendo el posicionamiento de estas empresas en las escuelas, al acoger sus campañas Vive saludable escuelas y Movimiento bienestar, respectivamente, las cuales fueron presentadas engañosamente como programas de promoción de la actividad física y los buenos hábitos alimentarios.

Publicidad autorregulada

Por otro lado, la industria de los alimentos y bebidas firmó un código de autorregulación publicitaria dirigida al público infantil, denominado Código Pabi, que –según los empresarios– pretende contribuir en el combate al sobrepeso y la obesidad, que afectan particularmente a ese sector de la población, aunque no plantea una reducción en la frecuencia de anuncios de dichos productos, sino únicamente la eliminación de mensajes engañosos.

Dicho código tampoco implica sanciones económicas para las empresas que continúen con atribución de bondades inexistentes en la promoción de los productos de consumo, como sí sucede en España, país que se tomó como modelo y donde se fijan sanciones de hasta 180 mil euros, y que cuenta con órganos de representación que examinan los anuncios antes de ser transmitidos en los medios de comunicación.

Durante la firma del acuerdo, que entrará en vigor el primero de enero del próximo año, el secretario de Salud, José Ángel Córdoba Villalobos, recordó que México ocupa el segundo lugar mundial en sobrepeso y obesidad, e indicó que, en promedio, los niños ven 12.5 horas de televisión a la semana, que se traducen en 61 anuncios publicitarios por día y unos 22 mil al año.

De éstos, cerca de 42 por ciento promueven alimentos, 39 por ciento golosinas, 12 por ciento frituras, 9 por ciento bebidas azucaradas, 8 por ciento galletas y 7 por ciento pastelillos. El funcionario subrayó que entre estos productos aparecen leyendas instantáneas con mensajes "que nos dicen: aliméntate bien, come frutas y verduras". En contraste, expresó, los anuncios relativos a agua, frutas y verduras se transmiten raramente.

Agregó que 40 por ciento de productos dirigidos al público infantil fomentan el consumo de alimentos que propician la obesidad, al consumirse en exceso. Más de la mitad de ellos, apuntó, no serían recomendables como parte de una dieta saludable, por ejemplo, para controlar el peso.

El funcionario federal señaló que aunque no es posible vincular directamente la promoción de alimentos con la creciente tasa de obesidad en México, sí se cuenta con evidencia científica que sugiere que es un factor influyente muy importante.

Finalmente, dijo que la obesidad infantil es uno de los principales problemas que enfrentará México durante el siglo XXI, lo que podría llevar a una disminución en la esperanza de vida.

Con información de Erika Duarte



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AHANAOA A. C.
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Piden regulación de empresas que venden comida chatarra

Piden regulación de empresas que venden comida chatarra
Ante el creciente número de niños obesos, El Poder del Consumidor, dijo que dichas compañías ponderan resaltan falsas propiedades nutrimentales



Claudia Bolaños
El Universal
Ciudad de México Sábado 20 de septiembre de 2008
 

La asociación civil El Poder del Consumidor pidió que una regulación gubernamental a las empresas que venden comida procesada, denominada "chatarra", ante el creciente número de niños obesos; dichas compañías usan, en muchos casos, publicidad engañosa, consideró Alejandro Calvillo, presidente de dicha asociación.

Varias de estas empresas ponderan los regalos que traen sus productos, y resaltan falsas propiedades nutrimentales.

Dicha asociación civil ha conseguido que una marca de cereal modificara su publicidad pues era falsa al indicar a los niños que al comerlo serian tan fuertes como un felino, cuando en realidad su consumo era similar al de sólo un bolillo con azúcar.

Dichas compañías crearon un código de autorregulación para dar prioridad al bienestar de los niños mexicanos, pero esas mismas medidas ya lo hicen en los Estados Unidos desde fines de los setenta, pero sin éxito.

"El resultado en ese país ha sido un rotundo fracaso  partiendo del hecho de que las mismas empresas que lo acordaron lo han violado de manera sistemática sus acuerdos".

Calvillo resaltó que México es el país donde hay más niños con sobrepeso y sin embargo, no se pone un alto a las empresas que aprovechan la vulnerabilidad de los niños a ser engañados por la publicidad, y se aprovechan de su ingenio y fantasía,  y de la falta de capacidad para entender el propósito de la publicidad.

Por ejemplo, en ejercicios realizados con niños menores de tres años, sólo han aceptado comer zanahorias si éstas se las dan dentro de "cajitas felices".

Ayer  el Consejo de Autorregulación y Ética Publicitaria, CONAR A.C., integrada por las principales empresas productoras de alimentos procesados, presentaron un un código de autorregulación.

Parte de ese código indica que la publicidad de productos alimenticios no debe afectar o ir en contra de modos de vida saludables.

Teniendo en cuenta la dificultad que tienen los niños para distinguir el producto del premio, la publicidad debe centrar la atención del niño en el producto y dejar claramente en segundo plano el mensaje del premio; la publicidad no debería estimular las expectativas no razonables de los niños acerca de las cualidades de los productos.



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Entre el foie-gras y la hamburguesa

Entre el foie-gras y la hamburguesa
Gerardo Lissardy
Gerardo Lissardy
París, Francia

Queso e higos
¿Podrán los franceses mantener una dieta equilibrada pese a la recesión?
En Francia la comida ha sido elevada a un estatus casi sagrado, pero ahora muchos se preguntan si, en medio de la recesión económica, es posible mantener la dieta equilibrada y deliciosa que define la identidad del país.

La duda se planteó con más claridad que nunca esta semana a propósito de un informe parlamentario que recomendó aumentar los impuestos sobre la "comida chatarra", como parte de una amplia batalla contra la obesidad.

Los franceses, orgullosos de platos como el foie-gras o el coq-au-vin, solían mirar con desagrado el apetito de otros por las hamburguesas y las papas fritas, y el consejo parlamentario parecía destinado a caer en buen terreno.

Sin embargo, el rechazo de tres ministros de gobierno a la idea, con el argumento de que el contexto económico la vuelve inviable, sugiere que algunas cosas están cambiando en Francia, también en la mesa.

Amenaza

Mujer obesa
Uno de cada dos adultos en Francia tiene sobrepeso y uno de cada seis es obeso.
El informe legislativo confirmó que la gordura se ha vuelto una amenaza para la sociedad francesa: una de cada dos personas adultas tiene sobrepeso y una de cada seis es obesa.

En cierta forma, esto contrasta con la imagen que el mundo tiene de Francia como un país de gente flaca, plasmada en el libro "Why French women don't get fat" (Por qué las mujeres francesas no engordan) que se editó en Europa y América.

Su autora, Mireille Guiliano, sostiene que el secreto de la "paradoja francesa" es saber disfrutar de los alimentos, sin excesos y conscientes de lo que se come, su variedad y equilibrio.

Sin embargo, esa receta no funciona para todos los franceses.

Tenemos un consumo alimenticio, en términos de calorías, muy superior al que deberíamos
Anne-Sophie Joly, CNAO
"Es cierto que en Francia tenemos la comida tradicional de cada región y que la cultura culinaria es muy rica", dijo Anne-Sophie Joly, que encabeza un colectivo nacional de organizaciones contra la obesidad denominado CNAO.

"Pero también es cierto que tenemos un consumo alimenticio, en términos de calorías, muy superior al que deberíamos", agregó Joly en diálogo con BBC Mundo.

Más grasa, más caro

Vegetales
Una de las propuestas sugería bajar los impuestos de las frutas y legumbres.
Desde hace algunos años se han escuchado diferentes alertas en Francia sobre la obesidad, un problema que cuesta más de US$13 mil millones anuales a la seguridad social.

Esta semana, un grupo parlamentario creado para prevenir la obesidad en Francia emitió un reporte con 80 propuestas concretas para enfrentar el problema.

Los consejos son diversos, desde mejorar la calidad de los alimentos que se venden en las cantinas de las escuelas hasta limitar la publicidad de los productos con altas calorías.

El informe también sugiere hacer de la lucha contra la obesidad una gran causa nacional el año próximo.

Pero sin duda la propuesta vedette fue la de aumentar los impuestos a las comidas con exceso de grasas, azúcar o sal, y a cambio bajar los de las frutas y legumbres.

Dieta de pobres

La ministra francesa de Salud, Roselyne Bachelot, descartó la propuesta el mismo martes en que fue presentada.

Estamos atravesando un período de dificultades económicas y gravar ciertos productos equivaldría a gravar a los más vulnerables
Roselyne Bachelot, ministra de Salud
"Es una idea interesante, pero estamos atravesando un período de dificultades económicas y gravar ciertos productos equivaldría a gravar a los más vulnerables", comentó.

Argumentos parecidos plantearon los ministros de Presupuesto, Eric Woerth, y de Trabajo, Xabier Bertrand, quien dudó de que los cambios impositivos generen necesariamente "cambios de comportamientos".

Francia entró oficialmente en recesión tras registrar dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, admitió el viernes el gobierno.

Hamburguesa, refresco y papas fritas
Un 2% de la población come diariamente en McDonald's.
Datos publicados en 2006 señalan que cerca de 1.200.000 franceses (2% de la población) comen diariamente en McDonald's, que tiene en el país de la nouvelle cuisine uno de sus mayores negocios de Europa.

El tiempo promedio de almuerzo de los franceses apenas supera la media hora, mientras un cuarto de siglo atrás era más del doble.

"Mucho por hacer"

Pese a todo esto, en Francia los niveles de obesidad son menores que en Estados Unidos y otros países de Europa.

Recientes estudios presentados en el congreso europeo sobre obesidad sugieren que el problema en los niños tiende a estabilizarse.

El Estado francés es uno de los más activos del continente en la lucha contra la obesidad, con diversas iniciativas recientes, incluida la prohibición de máquinas expendedoras en las escuelas.

"El Estado francés se mueve a diferentes niveles, al nivel médico o para todo público", dijo Joly. "Pero todavía queda mucho por hacer".

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Humor organico

Detener el aumento de las enfermedades crónicas

Detener el aumento de las enfermedades crónicas
La epidemia de todos

por Víctor Hugo Durán

Se creía que las patologías crónicas eran "enfermedades de los ricos", pero ya no es así. Los países en desarrollo están padeciendo un aumento repentino de muertes y enfermedades debidas al cáncer, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y la diabetes.

La buena noticia es que casi todo esto puede evitarse.

VIDEO COMIDA CHATARRA