LA BASURA QUE COMEMOS

LA BASURA QUE COMEMOS

LA BASURA QUE COMEMOS / COMIDA BASURA: LA PLAGA DE LOS ALIMENTOS PROCESADOS

lunes, 30 de mayo de 2011

Azúcar y derivados

Azúcar y derivados

Index››Los alimentos›Azúcar y derivados
LOS ALIMENTOS
1-Los grupos de alimentos y sus raciones 6- Arroz 10-La papa
3-Las Grasas y Aceites 7- Las viandas 11-La yuca
4-Los Huevos 8-Los pescados. 12- Los frijoles
5-Uso culinario del huevo 9-Hortalizas de frutos 13- Las hortalizas
14- Cereales integralesnuevo    
_PUBLICACIONES  

- LA EDITORIAL PCCA

- LIBROS IMPRESOS 1 2

- LIBROS DIGITALES

- MULTIMEDIAS

- CDs Y CASETES DE AUDIO

- Vídeos

- FOLLETOS Y AFICHES

2-Azúcar y derivados
Hasta la segunda mitad del siglo xix, procedente de los países cañeros del Caribe y Brasil, cuando comienza a producirse en todo el mundo y particularmente en las clases trabajadoras un aumento en el consumo de
azúcar, como fuente barata de energía, el azúcar
obtenido industrialmente era un producto de lujo y su consumo en Europa era de sólo 2-3 kg por persona al año.
Después de la Segunda Guerra Mundial con el desarrollo de la industrialización, el incremento de alimentos procesados y el consumo de bebidas, sobre todo las artificiales, los consumos de azúcar alcanzan más de
30-40 kg/persona al año.
Se conoce por azúcar el producto que se extrae de la
caña de azúcar, la remolacha o de algunas palmas en los países asiáticos. Este producto recibe el nombre químico de sacarosa y está formado por otros dos azúcares más simples, llamados glucosa y fructosa, siendo este último imprescindible para el cuerpo humano y la principal fuente de carbohidratos para nuestro metabolismo.
El azúcar es un alimento energético de 370 kcal/100g, aproximadamente; es decir, una concentración de energía algo inferior al almidón, que es el principal componente de los cereales.
El azúcar o la sacarosa también está presente, pero en menor proporción, en otros alimentos, sobre todo en las frutas, pero combinado con otros nutrientes, a diferencia del azúcar o sacarosa que aparece en gran concentración en la caña de azúcar u otras plantas, de las cuales se extrae industrialmente la sacarosa, que es purificada y cristalizada como
la conocemos y utilizamos en nuestra alimentación y nuestra cocina.
El azúcar es un producto industrial, es decir, no existe en la naturaleza como lo utilizamos en nuestra dieta. El azúcar es un producto de alto grado de pureza; es el alimento más puro que existe, con 99 % de sacarosa en el caso del azúcar blanco y alrededor de 90-96 % para el azúcar sin refinar.
El azúcar se descompone rápidamente en nuestro organismo en los otros dos azúcares simples: la glucosa y la fructosa, lo que da lugar a un aumento acelerado de la
concentración de glucosa en la sangre. Por lo tanto, resulta más difícil la metabolización de la glucosa proveniente del azúcar porque estamos colocando a nuestro organismo en una situación que lo obliga a asimilar grandes cantidades de una vez, lo que pudiéramos llamar un estrés de asimilación para poder mantener el equilibrio de las cantidades normales de glucosa que deben prevalecer en la sangre.
Los carbohidratos que contienen los cereales y otros alimentos como las frutas, son más complejos en su composición, pero son más naturales y vienen asociados con otros nutrientes como las vitaminas y los minerales. Estos alimentos presentan además fibras dietéticas en su constitución, lo que reduce la rapidez de absorción de glucosa, haciendo
que ésta sea liberada más lentamente y pueda ser asimilada mejor por las personas en general y particularmente aquellas que por una u otra razón presentan mayor cantidad de glucosa en la sangre que los límites tolerables por el organismo. Es decir, los que padecen de diabetes o son potencialmente propensos a esta enfermedad por razones hereditarias o malos hábitos alimentarios que han arrastrado toda su vida.
El azúcar no es un portador natural de carbohidratos, es un portador solamente de lo que se llaman "calorías vacías", ya que los portadores naturales de carbohidratos como las frutas o los cereales, contienen también minerales, vitaminas, fibra dietética y otras sustancias que favorecen el metabolismo y protegen el cuerpo contra algunas enfermedades.
El azúcar, además, es un ladrón de vitaminas del complejo B del organismo, principalmente de tiamina o vitamina B1, riboflavina o vitamina B2, ácido pantoténico o vitamina B5, algunas de las cuales pueden causar deficiencias que producen alteraciones graves del metabolismo y cursan con síntomas clínicos importantes como las neuritis. Mientras más azúcar se consume se necesitan mayores cantidades de estas vitaminas del complejo B para cubrir nuestros requerimientos.
El exceso de consumo de azúcar se relaciona además con la obesidad, la presencia de caries dentales, enfermedades cardíacas, del sistema digestivo y otras. Es por eso que no
se debe abusar del consumo de azúcar, lo que quizá resulte difícil para los cubanos que,
por razones de nuestra historia de país productor de azúcar, hemos desarrollado
tradicionalmente hábitos exagerados de consumo del dulce, tanto en la elaboración de las comidas como ingiriéndolo directamente para endulzar numerosas bebidas y a veces, simplemente, tomando agua con azúcar.
Se calcula que alrededor de 20% de los cubanos consumen cantidades excesivas de azúcar. Esto mismo sucede en otros países con malos hábitos alimentarios.
La mayoría del azúcar consumido en nuestra dieta no procede de la contenida en los alimentos naturales sino que proviene del que se añade a los alimentos y a las comidas procesadas. Es decir, la que agregamos a los jugos, limonadas, leche, yogur, café, etc.
y la que ingerimos en los refrescos, dulces en almíbar, siropes, mermeladas, caramelos, confituras, dulces de harina y otros.
Sin embargo, se recomienda que el consumo total de azúcar añadido en nuestras bebidas, comidas o en los productos elaborados no sobrepase el equivalente a 2-4 raciones o cucharadas diarias de 12 g cada una, lo que significa aproximadamente 90-180 kcal.
Cuando comemos una cucharada de alguna mermelada o dulce en almíbar o 2 caramelos, estamos consumiendo alrededor de 1 cucharada de azúcar, cuando tomamos una botella
de refresco de cola consumimos 3 cucharadas de azúcar y cuando ingerimos un vaso de yogur de sabores, alrededor de 2-3 cucharadas de azúcar.
En la industria azucarera también se producen diferentes tipos de mieles de caña o melazas; una de ellas es la miel final, conocida también como melaza, que se origina como un subproducto en los ingenios y se utiliza principalmente en la alimentación animal o como materia prima para la producción de alcohol y bebidas alcohólicas. No obstante, también se consume en la alimentación humana, sobre todo en repostería, y es un producto muy rico en vitaminas del complejo B y minerales.
Otro producto que genera la industria azucarera, más bien a partir de la industria artesanal, son las raspaduras, ya algo olvidadas en Cuba, que en otros países latinoamericanos le llaman panelas y de otras formas. La raspadura es un azúcar sin purificar ni cristalizar, más barata y fácil de producir que el azúcar, y tiene múltiples usos en los países que la producen y mantienen la tradición de consumirla.
Existen otros productos elaborados a partir del azúcar que se comercializan en algunos países, como el azúcar glas o azúcar en polvo, al cual se le agrega fécula de maíz en pequeñas proporciones, para evitar que se formen pelotas, y el azúcar compactado, que demora más en disolverse y se emplea para agregar al café y otras bebidas. También existe el azúcar líquido, que es una solución clara o jarabe concentrado de azúcar muy refinado.

--
AHANAOA A. C.
Miguel Leopoldo Alvarado
Fundador y Presidente
http://www.nutriologia-ortomolecular.info

Obesidad y Sobrepeso

Obesidad y Sobrepeso

Index›Alimentación y salud ›Obesidad y sobrepeso
Alimentación y SALUD
1- Las guías alimentarias cubanas 1-2 8-Exceso de colesterol en sangre
2- Enfermedades crónicas relacionadas con la dieta

9-Enfermedades de la civilización

3- Hipertensión arterial 10-Influencia de los hábitos alimentarios en la salud
5-El vegetarianismo 11-Las transiciones nutricionales y su relación con la salud
6-Los vegetales, imprescindibles para la salud 12- Intolerancias alimentarias
7-Las comidas llamadas "rápidas" y las conocidas como "basura " o "chatarra" . 13- Alimentación y cáncer
  14- El consumo de fibras dietéticas nuevo
_PUBLICACIONES  

- LA EDITORIAL PCCA

- LIBROS IMPRESOS 1 2

- LIBROS DIGITALES

- MULTIMEDIAS

- CDs Y CASETES DE AUDIO

- Vídeos

- FOLLETOS Y AFICHES

4-Obesidad y Sobrepeso
Obesidad es a la luz actual mucho más que la imagen
que tenemos de personas gruesas. La obesidad es mucho más que una imagen, es el término clínico para el exceso de peso corporal. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es una enfermedad que requiere tratamiento
y es la enfermedad crónica no trasmisible más frecuente en el mundo. La obesidad es una relación tejido adiposo/peso corporal, superior a la normal. Es una condición compleja con graves implicaciones sociales
y psicológicas que afecta a todos los países independientemente de su grado de desarrollo y a todos los grupos de edad y nivel socioeconómico.
La causa de la obesidad es una ingestión de alimentos superior a la necesaria para el gasto de energía, por lo tanto, el exceso se almacena fundamentalmente como grasa en el tejido adiposo. La obesidad está influida y relacionada con:

  • Malos hábitos alimentarios
  • Estilo de vida sedentario
  • Trastornos de la conducta alimentaria
  • Factores genéticos

En 1981, un científico norteamericano de apellido Garrow, propuso una clasificación para
el peso corporal basada en dos medidas simples, la estatura sin zapatos y el peso con el mínimo de ropa, lo que se llama  Índice de Masa Corporal y se calcula con el peso
expresado en kilogramos y la estatura en metros. La población se divide en grados de obesidad:
                       
Índice de Masa Corporal  

Grados de obesidad

Índice
(kg/m2)*

Intervalo normal
18.5-24.9
Sobrepeso
≥25
Preobeso
25.0-29.9
Obeso clase I
30.0-34.9
Obeso clase II
35.0-39.9
Obeso clase III
≥40.0

*Kg de peso corporal y estatura medida  en metros sin zapatos

La principal debilidad de este índice es que algunos individuos con mucho desarrollo de la masa muscular pueden clasificarse como obesos, sin serlo, lo que sucede, por ejemplo,
con deportistas profesionales.
Según la OMS más de 1 billón de adultos en el mundo presentan sobrepeso y al  menos 300 millones de ellos son clínicamente obesos. Pero, lo que resulta sorprendente es que en los países subdesarrollados, la prevalencia de obesidad alcanza alrededor de 115 millones de personas. Es decir, que alrededor de 40% de los obesos del orbe no están en el mundo desarrollado de la opulencia y la abundancia de alimentos. Los niveles actuales de obesidad se encuentran en un intervalo desde 5% para países como China, Japón y algunas naciones africanas hasta más de 75% para países occidentales.
La prevalencia de obesidad en el mundo occidental comienza en la infancia. Los datos disponibles indican que alrededor de la tercera parte de los niños del mundo occidental de
los países desarrollados tienen demasiado peso corporal. Los datos para escolares presentan estimados entre 6 y 15% y en los adolescentes entre 20 y 30%.
Como se ha dicho, el problema de la obesidad y el sobrepeso alcanza en la actualidad a todas las regiones del planeta, independientemente de su grado de desarrollo. Un estudio de las Naciones Unidas reveló que la obesidad y más aun los índices del sobrepeso están aumentando aceleradamente, inclusive en países donde hay hambre como, por ejemplo, en poblaciones urbanas femeninas de zonas de Africa subsahariana.
Existe gran cantidad de evidencias de que el peso excesivo está asociado con una mortalidad temprana. Los índices de mortalidad comienzan a aumentar a partir de un índice de masa corporal de 25. Pero, la obesidad severa se asocia con un aumento de 12 veces en la mortalidad de personas entre 25 y 35 años comparada con individuos de peso normal.
En los hombres obesos existe una mayor incidencia de cáncer de próstata y en las mujeres obesas de cáncer de mama, útero y ovario. Las causas de muerte prematura relacionadas con la obesidad se asocian con varias enfermedades como:

  • Enfermedades cardiovasculares
  • Diabetes mellitus
  • Hipertensión
  • Problemas respiratorios
  • Enfermedades de la vesícula biliar
  • Artritis
  • Gota
  • Cáncer de mama y de endometrio 

También se presentan alteraciones psicológicas que pueden conducir a la depresión. Asimismo, las operaciones quirúrgicas, por ejemplo, son mucho más peligrosas en un obeso que en un individuo de peso corporal normal.
Los hábitos alimentarios que se han asociado a la obesidad son la ingestión de confituras, las comidas rápidas y de "chatarra", las comidas frecuentes, ingestión de azucares refinados y grasas.
Para los bebitos y niños pequeños, las principales estrategias preventivas son:

  • La promoción de la lactancia materna.
  • Eliminar el uso de azúcar añadido cuando se elaboran fórmulas alimenticias.
  • Instruir a la madre a aceptar la habilidad del niño para regular su ingestión de energía y no insistir en que debe comer hasta que el plato esté vacío.
  • Asegurar la ingestión apropiada de vitaminas y minerales que se requiere para un crecimiento optimo.

Para los niños y adolescentes, se requiere:

  • Promover la ingestión de frutas y vegetales.
    Estimular un estilo de vida activo.
  • Limitar las sesiones frente al televisor.
  • Restringir la ingestión de alimentos ricos en energía y pobres en micronutrientes como los saladitos empaquetados y confituras.
  • Restringir la ingestión de refrescos azucarados

Lamentablemente, las dietas para prevenir la obesidad o para reducir el peso corporal de los obesos han sido objeto de manipulación por individuos no siempre capacitados científicamente. Se ha transitado por las dietas "de moda", que en algunos casos producen trastornos en el metabolismo y déficit de nutrientes esenciales. De la misma manera se ha indicado solo con fines lucrativos la ingestión de fármacos reductores, con riesgo incluso
para la vida.
En Cuba alrededor del 20-30% de la población presenta algún grado de obesidad, y va en aumento. Es decir, que aproximadamente dos millones de personas padecen la enfermedad y se considera por lo tanto, un problema de salud.
Todos los investigadores y personal asistencial relacionado con la obesidad coinciden en la utilidad del consumo de los vegetales, frutas, viandas y leguminosas en la prevención y en el tratamiento dietético del obeso.
Las frutas y los vegetales son alimentos generalmente bajos en grasa, bajos en energía,
altos en fibra dietética, por lo que se pueden ingerir cantidades voluminosas de comida sin añadir una cantidad considerable de energía extra pero, sobre todo, es necesario que el individuo interiorice que estos alimentos promueven un buen estado de salud y bienestar. No son solo buenos para los obesos, son buenos para toda la población, añaden colorido a las comidas y una mayor gama de sabores.
El consumo de dietas ricas en fibra dietética tiene además una gran importancia para la
salud y la prevención de varias enfermedades. Los mecanismos mediante los cuales la fibra dietética puede contribuir al tratamiento de la obesidad son:

  • La reducción del nivel energético de la dieta.
  • La sensación de saciedad.
  • La capacidad de adsorber algunos componentes de la dieta y, por tanto, reducir la absorción intestinal. 

Por otra parte, es recomendable que entre los cambios en los hábitos alimentarios se tenga en cuenta la distribución de la energía en los alimentos durante el día.
El tratamiento con medicamentos o farmacoterapia, se utiliza cuando no se han logrado éxitos con la manipulación de la dieta y la actividad física. Los tratamientos con productos farmacéuticos necesitan ser aprobados por fuentes autorizadas que aseguren la ausencia de algún peligroso trastorno secundario y que expliquen claramente en las etiquetas, las limitaciones o consecuencias de su ingestión. La selección del tratamiento es de la absoluta incumbencia del médico, que puede utilizar un medicamento o combinaciones de estos. Se han diseñado medicamentos que su modo de acción es disminuir el apetito, mientras que otros van dirigidos a interferir en la absorción de grasas.
Muchas personas que padecen de obesidad o sobrepeso aspiran a ingerir un medicamento farmacéutico milagroso que les posibilite bajar de peso sin sufrir las restricciones energéticas necesarias en su alimentación. Sin embargo, está bien demostrado que el tratamiento únicamente con medicamentos farmacéuticos, sean hormonas o drogas que disminuyen el apetito e interfieren en la absorción de grasas no logran esta ansiada aspiración. Más aún,
no se recomiendan por sí solos con excepción de los casos donde no se ha obtenido respuesta positiva a tratamientos dietéticos o que incrementen la actividad física de los pacientes.
Por otra parte, los tratamientos con fármacos, deben ser estrechamente vigilados por médicos, sobre todo en el caso de las personas obesas que con frecuencia pueden estar complicadas con otras enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión, trastornos cardiovasculares y otros.
El tratamiento quirúrgico es la última opción y se aplica para el tratamiento de la obesidad severa y en los que han fallado otras vías. Las operaciones que con más frecuencia se realizan son las que disminuyen el volumen gástrico (gastroplastia) y las que producen un bypass, derivaciones o "camino alternativo" que limita la ingestión de alimentos y afecta la digestión, también existen técnicas quirúrgicas mixtas que incluyen ambos procedimientos.

--
AHANAOA A. C.
Miguel Leopoldo Alvarado
Fundador y Presidente
http://www.nutriologia-ortomolecular.info

Las comidas llamadas “rápidas” y las conocidas como “basura “ o “chatarra”

Las comidas llamadas "rápidas" y las conocidas como "basura " o "chatarra"

Index›Alimentación y salud ›Las comidas llamadas "rápidas" y las conocidas como "basura " o "chatarra"
ALIMENTCIÓN Y SALUD
1- Las guías alimentarias cubanas -12 8-Exceso de colesterol en sangre
2-Enfermedades crónicas relacionadas con la dieta

9-Enfermedades de la civilización

3- Hipertensión arterial 10-Influencia de los hábitos alimentarios en la salud
4-Obesidad y Sobrepeso 11-Las transiciones nutricionales y su relación con la salud
.5-El vegetarianismo 12- Intolerancias alimentarias
..6-Los vegetales, imprescindibles para la salud 13- Alimentación y cáncer
  14- El consumo de fibras dietéticas nuevo
_PUBLICACIONES  

- LA EDITORIAL PCCA

- LIBROS IMPRESOS 1 2

- LIBROS DIGITALES

- MULTIMEDIAS

- CDs Y CASETES DE AUDIO

- Vídeos

- FOLLETOS Y AFICHES

7-Las comidas llamadas "rápidas" y las conocidas como "basura " o "chatarra"

Los alimentos constituyen una necesidad biológica básica para nuestro organismo. Así, desde épocas muy tempranas, hombres y mujeres aprendieron a nutrirse primero con los alimentos que le ofrecía su entorno natural y más tarde con los alimentos que ellos mismos producían y elaboraban a partir de la domesticación de plantas y animales. En ese acontecer histórico, muy pronto aprendieron, a través de continuas prácticas y observaciones, cuáles eran las fuentes seguras que les posibilitaba vivir sin riesgos de intoxicaciones, enfermedades y muertes producidas por las comidas que ingerían.

De esta manera, se fueron seleccionando y combinando los mejores alimentos y se fueron introduciendo procedimientos de elaboración y conservación. Asimismo, se fueron identificando alimentos que presentaban propiedades curativas y diferentes sustancias naturales que impartían sabores, colores y aromas más agradables a las comidas. Ejemplos de este proceso de aprendizaje sobran, pero quizás el más cercano a nosotros los cubanos sea la preparación del casabe, alimento básico de nuestros aborígenes que se preparaba a partir de la yuca amarga con alto contenido de ácido cianhídrico, veneno que era eliminado por el calor en el proceso de su fabricación.

Sin embargo, en el mundo contemporáneo, todo ha cambiado, las personas dedican y aspiran a dedicar cada día menos tiempo a la elaboración de los alimentos y la rapidez que imponen a su estilo de vida, eminentemente urbano, repercute a veces negativamente en su nutrición. Se están imponiendo en el mundo las "comidas rápidas", ya sea consumidas en las calles, en cafeterías, restaurantes o adquiridas en diferentes mercados. Pero, lo que es peor, se consume en grandes cantidades la comida llamada "basura" o "chatarra". De manera que la alimentación se convierte actualmente en un fenómeno muy complejo que se aleja cada día más de sus fines biológicos, a pesar de que en la selección y preparación de los alimentos que consumimos está en juego nuestra vida y nuestra salud.

El estado de salud también ha evolucionado favorablemente en el transcurso de los años. Los indicadores de mortalidad en el mundo han disminuido sustancialmente, las enfermedades infecciosas también, y las deficiencias nutricionales que antes ocasionaban grandes pérdidas humanas, como el escorbuto y otras, han disminuido. Recordemos, por ejemplo, que las plagas mataron 40% de la población europea por los años 1380 y la redujo a la mitad a finales del siglo XII.

No obstante, otros problemas de salud, relacionados con la nutrición y los malos hábitos alimentarios acechan en todo el mundo, incluida Cuba, aunque nuestro  sistema de salud esté altamente desarrollado y reciba alta prioridad del Estado. Estos problemas de salud deben ser motivo de preocupación de todos porque están relacionados con nuestra dieta diaria y constituyen factores que inciden en las principales causas de muerte de la población. Queremos prolongar los años de vida, pero con salud y sin arrastrar enfermedades crónicas que impidan disfrutar plenamente nuestra existencia.

Por lo tanto, se necesita ahora, al igual que antaño, pero de modo diferente, aprender de nuestros errores para no intoxicarnos y envenenarnos de manera silenciosa y solapada, a corto, mediano y largo plazo, producto de una mala selección de los alimentos que consumimos. Se requiere conocer qué alimentos comemos y preocuparnos por buscar la información existente para alimentarnos mejor.

¿Qué es la comida rápida? Se ha dado por llamar comida rápida a las comidas que se consumen fuera de la casa en diferentes establecimientos y que son de rápida preparación y rápido consumo. Este tipo de comida se ha desarrollado vertiginosamente con el crecimiento de la urbanización y sus consecuencias, y el término responde a una traducción literal del inglés de las palabras "fast food". Para tener una idea de la proliferación que tiene el consumo de comidas rápidas, diremos, por ejemplo, que ya por los años 1990 solo 15% de las familias norteamericanas cocinaban y comían regularmente en su hogar y la población gastaba 97 000 millones de dólares en comidas rápidas.
   
Las comidas rápidas más populares, gran número de las cuales han sido desarrolladas fundamentalmente por las grandes transnacionales de las cadenas de alimentos, son las hamburguesas, perros calientes, pollo y papas fritas, bocaditos y sándwiches, pizzas, espaguetis, frituras, pastelerías, confiterías y otras.

La comida rápida se caracteriza por su falta de variedad, por la falta de balance nutricional y, en particular, por la ausencia o presencia en muy pequeña cantidad de productos naturales tales como frutas y vegetales, por el exceso de grasa principalmente de origen animal, exceso de sal, exceso de azúcar y exceso de aditivos químicos. Por otra parte, los vendedores y productores, en particular los industrializados, en la búsqueda de mayores rendimientos que le aporten ganancias, utilizan extensores alimenticios sustitutos de sustancias naturales Esto incide en el valor nutricional del producto, que el consumidor desconoce y que considera tiene el alimento que está consumiendo.

El peligro del abuso de comidas rápidas estriba en acostumbrarnos a la falta de variedad en el consumo diario de alimentos, a ingerir una dieta desequilibrada y a consumir en exceso productos energéticos con la amenaza diaria del sobrepeso, la obesidad y un sin número de enfermedades crónicas.  

Las comidas rápidas en los países subdesarrollados, tienen una repercusión global de gran trascendencia. Presentan la característica de que mayoritariamente están compuestas por alimentos que se venden en la vía pública, principalmente cerca de los centros de trabajo, escuelas, hospitales, terminales de autobuses y de ferrocarril, así como en otros lugares importantes de las ciudades. Son alimentos económicos para el consumidor, requieren del vendedor individual una inversión poco costosa, y que proporciona trabajo remunerado, en especial a las mujeres  y las familias.

Estas comidas, tienen repercusiones nutricionales importantes para los consumidores, en especial, los provenientes de sectores de bajos y medios ingresos que hacen de estos productos, su alimentación diaria. Basándose en la información disponible, en una reunión de expertos FAO, se opinó que comiendo una combinación de estos alimentos, los consumidores cubrían las necesidades diarias básicas de alimentos a precios asequibles. La reunión reconoció la importancia socioeconómica, cultural y nutricional de la venta ambulante de alimentos y sus beneficios. Sin embargo, señaló la necesidad de aplicar regulaciones e inspecciones específicas para mejorar la infraestructura de la venta ambulante de comidas, las condiciones sanitarias y su inocuidad. Así como, la necesidad de aplicar tecnologías apropiadas para la manipulación y elaboración de los alimentos con el objetivo de conservar su valor nutricional y la higiene.

Pero, la comida rápida, hace años que no sólo los vendedores particulares la ofertan, sino que es también un negocio muy lucrativo de  las grandes empresas  millonarias transnacionales comercializadoras de alimentos como la Mac Donald, la ofrecen en atractivos envases, platos y con una formidable, sistemática y extensa publicidad a escala mundial, a través de todos los medios de difusión, radio, televisión, cine, prensa, vallas, plegables y otros.

Por otra parte, la comida llamada "basura" o chatarra", no es igual a la comida rápida, es lo peor de lo peor, también proviene del inglés: "junk food" y tiene  características que la diferencian de la "comida rápida". Si nos preguntaran ¿qué es la comida "basura" o "chatarra"?, pudiéramos describirla de la manera siguiente:

  • Contienen pocos o ningún nutriente.

  • Contienen colorantes y otros aditivos químicos artificiales que pueden causar daño a nuestra salud.

  • Contienen exceso de sal .

  • Contienen exceso de azúcar o edulcorantes artificiales.

  • Contienen exceso de grasas. 

  • Son engañosas al paladar, muchas contienen potenciadores del sabor como el glutamato de sodio y pueden crear hábitos de consumo.

  • Se presentan en envases no siempre apropiados que contaminan el medioambiente, por su  difícil degradación.

La comida "chatarra" está presente en todos los países, donde las transnacionales que producen y comercializan alimentos, han logrado globalizar y universalizar la producción y distribución en masa de estos productos, apoyados también por los medios masivos de comunicación como la televisión. Se ha referido que un niño norteamericano al llegar a los 12 años de edad, ha consumido más de 2 kg de los colorantes artificiales que son empleados por los fabricantes de comidas "chatarra" en sus productos  donde los principales consumidores son los niños y están continuamente bombardeados por la propaganda de la TV.

Estos alimentos "chatarra", también proliferan en los países subdesarrollados que con menos exigencia y regulaciones, en la búsqueda de dinero fácil, son más flexibles en las medidas que propician  su venta. Uno de los mayores peligros de la penetración de la comida "chatarra" en los últimos 50 años, es que ha ido cambiando los hábitos alimentarios de muchísimas personas en los países del tercer mundo. La inexistencia de información no comprometida y desinteresada, conduce a veces a una madre latinoamericana a comprar para sus niños una lata o botella de Coca Cola o un paquete de cualquier fritura envasada, en vez de comprar una fruta, o preparar alimentos más baratos como un jugo natural o comprar una ración de leche o yogur.

¿Cuáles son los productos "chatarra" más populares que desgraciadamente, se están expandiendo e incorporando en los hábitos alimentarios de nuestro país y de muchos países?: los refrescos instantáneos granulados, refrescos gaseados embotellados, cuadritos o caldos con sabor a pollo o carne de res, frituras empaquetadas, sopas instantáneas, caramelos, derivados de cereales repletos de grasa y sal y otros. Estos productos pueden constituir un producto variado ocasional, pero no un alimento diario, que no lo son.

Los refrescos instantáneos o los embotellados que solo contienen colorantes artificiales, azúcar u otro edulcorante, ácido cítrico y en algunos de ellos cafeína, son demandados no solamente por los adultos sino aceptados con gusto por niños y jóvenes que prefieren su consumo, constituyendo así un sustituto inadecuado de frutas y jugos naturales. A su vez, los "caldos" de pollo o de carne de res, tan populares que aparecen inclusive en algunos libros de recetarios de cocina, se elaboran principalmente a base de sazonadores artificiales, potenciadores del sabor y sal, cuya concentración rebasa 15 g por litro. Es decir, cuando consumimos 2 tazas de este caldo o comidas elaboradas con el producto, estamos ingiriendo 7½ g de sal, equivalente a 1½  cucharadita. Por lo tanto, estos productos deben utilizarse limitadamente, como lo que son, potenciadores del sabor y no sustituto de un caldo de huesos, o alas de pollo, ni de la cebolla, ajo, ají y otras especias naturales para la elaboración de un buen caldo, una buena sopa o un sabroso arroz con vegetales.

Lo más triste de todo esto es que las consecuencias del abuso en el consumo de estos productos "basura o chatarra", se nos hace imperceptible a corto plazo y desconocemos o subestimamos sus efectos, su repercusión en nuestra salud no está en nuestras conciencias.  

--
AHANAOA A. C.
Miguel Leopoldo Alvarado
Fundador y Presidente
http://www.nutriologia-ortomolecular.info

Enfermedades de la civilización

Enfermedades de la civilización

Index›Alimentación y salud ›Enfermedades de la civilización
Alimentación y SALUD
1- Las guías alimentarias cubanas 1 ..7-Las comidas llamadas "rápidas" y las conocidas como "basura " o "chatarra" .
2- Enfermedades crónicas relacionadas con la dieta 8-Exceso de colesterol en sangre
3- Hipertensión arterial 10-Influencia de los hábitos alimentarios en la salud
4-Obesidad y Sobrepeso 11-Las transiciones nutricionales y su relación con la salud
..5-El vegetarianismo 12- Intolerancias alimentarias
..6-Los vegetales, imprescindibles para la salud 13- Alimentación y cáncer
  14- El consumo de fibras dietéticas nuevo
_PUBLICACIONES  

- LA EDITORIAL PCCA

- LIBROS IMPRESOS 1 2

- LIBROS DIGITALES

- MULTIMEDIAS

- CDs Y CASETES DE AUDIO

- Vídeos

- FOLLETOS Y AFICHES

Enfermedades de la civilización

Los seres humanos, todos lo sabemos, somos los únicos seres vivientes que elaboramos o cocinamos los alimentos que ingerimos, y esa acción, que a todos nos parece ahora sencilla y natural, fue de una trascendencia monumental. En ese momento la alimentación comenzó a ser al mismo tiempo que una necesidad biológica elemental e instintiva de subsistencia a partir del entorno natural, una acción más consciente que produce además, satisfacción o placer y que va tomando dimensiones sociales, culturales, económicas, afectivas, religiosas, sicológicas, comerciales y otras que nos alejan inconscientemente de esa primera necesidad vital que es mantener el funcionamiento saludable del cuerpo humano mediante la ingestión de alimentos apropiados a la constitución de nuestro organismo.

Todos coinciden en afirmar que el inicio y desarrollo de la agricultura y la cría de animales resultó ser posiblemente el evento más trascendental de la historia de los seres humanos cuando éstos dejan de ser simples beneficiarios pasivos de su entorno natural para convertirse en transformadores activos y más adelante en predadores.

Con el desarrollo de las prácticas agropecuarias y el cambio de recolectores-cazadores en productores, las personas comenzaron a tener excedentes de alimentos, lo que les posibilitó comenzar el camino del sedentarismo, el crecimiento demográfico, el asentamiento en poblaciones con un urbanismo aparatosamente creciente, la división de las sociedades en clases, las formas de gobierno cada vez más jerárquicas, el comercio, la industria, novedosas tecnologías y todo lo que trajo consigo el proceso del florecimiento de las civilizaciones: revoluciones agrícolas, tecnológicas, industriales, culturales, sociales y otras.  

Ahora, ¿qué ha significado para la humanidad en términos de la dieta, la alimentación y la salud la producción de los alimentos que se fueron produciendo en las sociedades más civilizadas? Por una parte, el estilo de vida sedentario y el aumento de la densidad de las poblaciones en pueblos y ciudades, en un hábitat artificialmente creado, trajo consigo el incremento de las enfermedades infecciosas y parasitarias. Pero, a partir de la segunda mitad del siglo XX con el desarrollo de las ciencias médicas, farmacéuticas y de mejores políticas públicas, principalmente en los países de mayor grado de desarrollo, se produjo una reducción  de manera importante en la incidencia de estas enfermedades. Sin embargo, se refiere que aparentemente las diferentes revoluciones del mundo, que inventaron y desarrollaron la agricultura y después su carácter tecnológico e industrial, produjeron un retroceso en cuanto a los indicadores de la alimentación humana que solamente comenzó a recuperarse en algunas regiones del mundo en los albores del siglo XX.

Existe consenso entre científicos y antropólogos en la tesis elaborada a partir de datos de estatura y nutrición como indicador del estado alimentario de las poblaciones, unido a síntomas de anemia, mortalidad y deformaciones óseas de los esqueletos encontrados de las sociedades primitivas de recolectores-cazadores o de agricultores sedentarios, que indican que la estatura de los seres humanos comenzó a disminuir con la transición de colectores-cazadores a agricultores sedentarios, llegando a un límite mínimo en el siglo XIX. Solo fue en el siglo XX que comenzó en los países occidentales más desarrollados a aumentar la talla de hombres y mujeres al tamaño de sus antecesores de 10 000 a 25 000 años atrás.

El cambio que se produjo en la humanidad al transitar de una dieta variada donde predominaban los alimentos de origen vegetal unido a las carnes de diferentes animales silvestres, terrestres y acuícolas, evidentemente sufrió una transición radical. La introducción de los cereales y sus derivados que más tarde fueron inclusive sometidos a procesos de refinación, así como los animales domésticos criados para producir carne, pero con otras características en su composición que difería de la composición corporal los animales silvestres, así como la producción de leche y también de huevos que eran desconocidas, comenzaron a constituir la dieta principal de los seres humanos y produjo efectos impredecibles en la salud de las personas. Otros efectos vendrían después, principalmente a partir de la segunda mitad del siglo XX y el siglo XXI.

En resumen,  al parecer, los humanos no pudimos adaptarnos muy bien a las comidas que surgieron con el cultivo de cereales, la domesticación de animales y mayores consumos de leche.    

La pregunta es qué hemos alcanzado con todo este desarrollo histórico en términos de bienestar y salud, sin afectarnos a nosotros mismos ni al mundo que debemos legar a las futuras generaciones. ¿Cómo alimentarnos y que significa una alimentación saludable, sin restricciones ni prohibiciones que incorporen o tengan en cuenta las funciones sociales, culturales y tradicionales que en la actualidad presentan los alimentos? ¿Cómo con una cultura alimentaria y culinaria, sin miedos, restricciones o extremismos innecesarios es posible comer saludablemente para disfrutar de los sabores de los alimentos, pero sin adquirir o predisponernos a enfermedades? En fin, cómo practicar un estilo de vida, una ética y alcanzar una cultura que deje de convertirnos en depredadores de nuestro planeta por la acción de producir, elaborar y comercializar los alimentos que consumimos.

Las enfermedades llamadas de la civilización, han venido prevaleciendo en los países desarrollados o en países que han alcanzado niveles de desarrollo en sus políticas de salud, lo que les ha permitido una disminución en la prevalencia de enfermedades infecciosas, por deficiencias nutricionales debidas a carencias de proteínas y energía en la dieta, por la disminución de la mortalidad infantil y por una prolongación de la esperanza de vida. En la década de los años 50, la expectativa de vida de hombres y mujeres se incrementó desde 46 años hasta 64 años y una gran parte de ese incremento se debió al descubrimiento y aplicación de los conocimientos en las biociencias, incluyendo la Nutrición.

Las enfermedades de la civilización tienen la característica de que muchas de ellas cursan lenta y silenciosamente, se van haciendo crónicas, sin grandes molestias aparentes, hasta que a más largo plazo acaban con la vida o producen incapacidades que nos hacen perder calidad de vida y envejecer prematuramente.

Estas enfermedades, por lo general son potencialmente prevenibles y están relacionadas con malos hábitos alimentarios, estilos de vida inadecuados y sedentarios, así como una inapropiada adaptación armónica a los cambios en el entorno ecológico y socioeconómico. Entre estas enfermedades predominan la ateroesclerosis, enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, cáncer, hipertensión, obesidad, enfermedades hepáticas crónicas, nefritis o enfermedades renales crónicas, osteoporosis, enfermedades del sistema digestivo y muchas otras.

Una de las evidencias más importantes de la presencia actual de las enfermedades de la civilización es el análisis de la evolución de las causas de muerte en algunos países. Se refiere que mientras en los primeros años del siglo XX solo alrededor de 20% de las muertes eran ocasionadas por enfermedades cardiovasculares y el cáncer, en la actualidad esta cifra asciende a 70%. 

Una manera de prevenir estas enfermedades es mediante la práctica de hábitos saludables de alimentación con el consumo abundante de dietas equilibradas y el predominio de frutas, vegetales, disminución del consumo de azúcar, evitando el exceso de grasas sobre todo las de origen animal y el consumo de alimentos que nos engordan, pero no nos nutren. Esto, unido a un estilo de vida sano que evite el sedentarismo.

Tomado del Libro "Cómo Alimentarnos Mejor vol 2. Prevención y manejo dietético de enfermedades". Vilda Figueroa, Olimpia Carrillo y José Lama. Editorial: Proyecto Comunitario Conservación de Alimentos. La Habana. 2008.

--
AHANAOA A. C.
Miguel Leopoldo Alvarado
Fundador y Presidente
http://www.nutriologia-ortomolecular.info

Humor organico

Detener el aumento de las enfermedades crónicas

Detener el aumento de las enfermedades crónicas
La epidemia de todos

por Víctor Hugo Durán

Se creía que las patologías crónicas eran "enfermedades de los ricos", pero ya no es así. Los países en desarrollo están padeciendo un aumento repentino de muertes y enfermedades debidas al cáncer, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y la diabetes.

La buena noticia es que casi todo esto puede evitarse.

VIDEO COMIDA CHATARRA